Wednesday, August 17, 2005

GantZ y la idea de Juego

I
Existen, curiosamente, varios ánimes con una temática más o menos común: sus protagonistas se encuentran en un mundo extraño, que no es el suyo cotidiano, a menudo incomprensible y lleno de riesgos. Más que encontrarse en un mundo extraño habría que decir que han sido arrojados a él. GantZ es uno de estos ánimes, y también Haibane Renmei (ambos se pueden bajar en http://www.aunder.org) La exitosa película Battle Royale también presenta una situación parecida, donde unos estudiantes de instituto son echados a una isla desierta con la orden de matarse entre sí. Esta llegada a un mundo extraño y, a veces, maravilloso puede entenderse como una metáfora o alegoría de nuestra propia existencia. No es algo nuevo. Nuestros autores barrocos, como Gracián en El Criticón y, sobre todo, Calderón de la Barca, explotaron al máximo tramas parecidas.

II
En este post quisiera profundizar la relación entre esa situación extraña y no cotidiana con la noción de juego en GantZ, tanto en el manga (creado por Oku Hiroya a partir del 2000) como en el ánime (Gonzo, 2004). Por si alguien no ha leído el manga o visto el ánime, resumo brevemente de qué va GantZ: algunas personas que mueren en Tokio son teletransportadas a un apartamento, donde una extraña esfera (que llaman GantZ) les ordena que maten lo que parece ser extraterrestres; después los vuelve a telestransportar a la ciudad a que cumplan la misión ordenada, habiéndoles dado antes armas y unos poderosos trajes; tienen que cumplir la misión antes de un tiempo determinado y dentro de un área de la ciudad también limitada; las personas que van a cumplir la misión desconocen todo, desde el uso de las armas y los trajes, hasta la limitación espacial de sus movimientos; después de haber cumplido la misión, GantZ reparte a los supervivientes los puntos de acuerdo a los objetivos de la misión y los deja volver a sus casas hasta que los vuelva a llamar; como se sabe más adelante, el que consiga 100 puntos puede volver a su vida normal (en el manga también hay otras opciones)

III
Una primera característica de todo juego es que hay que entrar en él, hay que aceptarlo de alguna manera y seguir sus reglas. En este punto es importante distinguir entre el tramposo y el “aguafiestas”. El tramposo sigue el juego y reconoce sus reglas, aunque se las salta en ocasiones. Hay que resaltar que el tramposo debe aparentar ante los demás jugadores que sigue las reglas de juego. El “aguafiestas”, por el contrario, no entra en el juego, quedándose en el mismo orden anterior. El “aguafiestas”, con su negación, resalta la relatividad, arbitrariedad y extrañeza de ese nuevo mundo establecido en el juego.

Pues bien, en GantZ no hay tramposos y sí “aguafiestas”. No hay tramposos porque es imposible mantener una apariencia de juego mientras se saltan las reglas: GantZ, el maestro del juego (por decirlo de alguna manera) ve todas las acciones de los jugadores (y quizás hasta sus intenciones). Es un juez al que no se puede engañar. Sí que existen, sin embargo, numerosos “aguafiestas”. La mayoría de las personas que llegan a la habitación y son enviadas a la misión, no se lo creen e intentan volver a sus casas, desertando del juego. Son precisamente estas personas las que destacan el carácter arbitrario y relativo de toda esa situación, calificándola de “juego de ordenador” e incluso creyendo que se trata de algún programa de televisión. Como sucede con todos “aguafiestas”, son castigados y eliminados del juego: en concreto, cuando tratan de volver a sus casas y, al traspasar el área permitida, sus cabezas explotan.

IV

El juego no es la vida “corriente”, “cotidiana”; más bien consiste en escaparse de ella a una esfera temporal de actividad que posee su orden propio. Este punto es importantísimo en GantZ, donde gente corriente se convierte en héroes o asesinos. No voy a insistir más en ello, puesto que lo comentaré en algún post más adelante.

V
Todo juego (y toda ceremonia) aparece recortado sobre el transfondo de la vida cotidiana y corriente. Es como un intermezzo en la vida, limitado temporal y espacialmente. Un juego ilimitado en el espacio y en el tiempo, algo así como un perpetuus ludus, no podría oponerse a ninguna otra esfera llamada vida “corriente” o “cotidiana”, sencillamente porque absorbería toda nuestra vida. En GantZ está muy claro esto: hay un límite temporal para cada misión (que suele ser una hora) y un límite espacial (el que lo traspasa, escucha un ruido de advertencia y luego le explota la cabeza). Este carácter de Intermedio fue usado por Calderón de la Barca en su auto El Gran Teatro del Mundo para destacar el carácter efímero y transitorio de la vida del hombre en el mundo.

VI
La característica principal de un juego quizá sea el establecer un orden propio, distinto al de la vida corriente o cotidiana. Puede decirse que el juego es orden: un orden mucho más perfecto y nítido que el de la confusa vida cotidiana. Esto también es evidente en GantZ. Existen varias reglas en el juego de matar monstruos-extraterrestres: la de la limitación espacial y temporal, las del uso de los dos gatillos de las pistolas, las del uso general de todas las especies de armas, la de las puntuaciones, etc. Esta serie de reglas hacen del “mundo” de las misiones una situación mucho más clara y lúcida que la situación ordinaria. En el “mundo” corriente, los personajes se sienten perdidos en pequeñas miserias: Katou vive con su hermano en casa de unos familiares que no le quieren, Kurono tiene que habérselas con los matones de su instituto, además de tener problemas con sus chicas, Kishimoto se suicidó porque no tenía el afecto de su madre, etc., etc. Ninguno de ellos sabe muy bien cómo comportarse en el mundo corriente y cómo resolver sus problemas. Sin embargo, en el mundo al que GantZ los envía, tienen el objetivo claro y saben lo que tienen que hacer. Los hábitos adquiridos en ese mundo extraño del juego les servirán más tarde como ayuda y solución a sus propios problemas corrientes. Pero éste es otro tema para un post diferente.

VII
Es curioso que en GantZ (a diferencia, por ejemplo, de Battle Royale), los personajes desconocen en un principio las reglas. Éstas han de conocerlas mediante un proceso “heurístico” (es decir, deben encontrarlas en la práctica del juego). Si hay supervivientes de misiones anteriores, éstos podrán decirles a los nuevos todo lo que conocen sobre ese mundo nuevo, a modo de tradición que se transmite de jugadores a jugadores. También en El Gran Teatro del Mundo de Calderón de la Barca los personajes, a pesar de ser actores que van a representar la obra de sus vidas, no tienen un papel escrito previamente, y por eso corren el riesgo de hacerlo bien o hacerlo mal.

VIII
Todo juego tiene cierto carácter de “tensión”, esto es, de incertidumbre acerca de su resolución. El juego puede acabar mal, esto es, el jugador puede acabar perdiéndolo. Pero es esencial que todo jugador tenga posibilidades de ganar: con un determinado esfuerzo, algo tiene que salir bien. Gracias a esta tensión, se ponen a prueba las facultades del jugador: su fuerza corporal, su resistencia, su inventiva, su arrojo, su aguante, etc. Esto es crucial en Battle Royale, donde el Gobierno organiza el juego de matarse unos a otros para que los chavales de instituto desarrollen esas facultades y luego seleccionar al que mejores posea. En GantZ hay dos clases de perdedores: los que mueren en la misión y los que no obtienen ningún punto (y, por tanto, no pueden escapar del eterno retorno a las misiones). En cambio, los que han conseguido desarrollar las facultades específicas para ganar (como Kurono), sobreviven y obtienen puntos. Con todo, por muchas y muy buenas facultades que hayan desarrollado, siempre cabe la posibilidad de perder y morir en las misiones. Precisamente ésta es una de las características más chocantes de la obra: los personajes con los que te has identificado, y que parecen los protagonistas de la historia, de repente mueren y no vuelven a jugar (es lo que pasa con Katou y Kishimoto)

Saturday, August 13, 2005

Ukiyo-e

Artículo sobre El mundo flotante (ukiyo-e) y su relación con el manga.